ARTÍCULO 5:
Vorágine 31: Trascendiendo las narrativas individuales en una realización colectiva animada

Recomendaciones

  • Ver la película Vorágine 31 (2019) Creación colectiva. Puedes encontrar la película aquí.ENLACE
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Lola Barreto,abril 2022

En el año 2018, 31 artistas de cine de animación fuimos invitados para realizar un cortometraje de animación colectiva inspirado en la obra literaria “La Vorágine”, escrita por José Eustasio Rivera y publicada en 1924. A modo de “cadáver exquisito1 cada artista tuvo la libertad de plasmar su propia interpretación animada para homenajear esta poderosa novela y que resultó en la “Vorágine 31”, un cortometraje de animación experimental de 7 minutos y 47 segundos. Casi cien años después de haber sido escrita la obra original, la realización de este cortometraje recopiló las reflexiones contemporáneas acerca de lo que fue la fiebre del caucho, la selva, las enfermedades y los peligros provocados por la ambición humana en relación con el presente de cada artista. Este artículo revela algunas de las dinámicas que ayudaron a realizar la obra y da cuenta de las dificultades que encontró el colectivo para finalizar y tratar de obtener su reconocimiento como proyecto nacional para obras cinematográficas.

Es imposible hablar de Vorágine 31 sin reconocer la diversidad de vínculos emocionales, intelectuales y sociales que derivan y convergen en la realización de cualquier obra audiovisual. ¿Cómo desconocer la milenaria necesidad humana de traducir su pensamiento y emociones a imágenes, sonidos, palabras, olores, experiencias? ¿Cómo negar la fuente inagotable de la imaginación humana, el poder de la intención, la decisión individual de tomar acciones y el apoyo acérrimo de una colectividad que trasciende los límites de su realidad, para inmortalizar su propia humanidad en expresión artística? Exalto, desde mi propia experiencia, la importancia del propósito del individuo en la colectividad que da soporte y materializa su compromiso: cuidándose, escuchándose, apoyándose entre sí interdependientemente cada día para finalmente manifestar su propia narrativa histórica.

 

Es por esto que, para hablar de la motivación que dio origen a Vorágine 31, debemos remontarnos a un proceso de cadáver exquisito iniciado en el 2015 para el cortometraje MeKafka Bogotá, cuando Asifa Colombia2 fue invitada a participar en una estrategia colectiva liderada por Bogoshorts3, en homenaje a los 100 años de la publicación de la obra “La metamorfosis” de Franz Kafka. Esta experiencia sentó las bases y dio el impulso inicial a la realización de un nuevo ejercicio colaborativo en el 2018 (antes de la pandemia del COVID-19), esta vez inspirado en la emblemática obra “La Vorágine”, del escritor colombiano José Eustasio Rivera, que para ese momento ya se encontraba en el dominio público al haber transcurrido más de 80 años desde la muerte de su autor (1928).

 

En este punto fuimos invitados4, un grupo de 31 directores de animación vinculados a Asifa Colombia a participar en esta Vorágine animada. Fue abrumador reconocer que las cosas no habían cambiado mucho en Colombia después de los 94 años, tiempo que habían pasado desde que este autor colombiano plasmara en ésta magnífica obra de denuncia social, la extrema ambición industrial y la penosa inhumanidad que arrasaba a toda costa con la naturaleza y la vida entre finales del siglo XIX y el siglo XX.  

 

Luego de varias reuniones donde expusimos nuestras intenciones, acordamos un objetivo colectivo: hablar acerca del papel de las acciones humanas y su impacto en la naturaleza dentro del marco del posconflicto, sentando así un precedente y posición acerca de la devastación, la fiebre del caucho y la violencia que se vivió en la época en que fue escrita la obra y cómo éstas se relacionaban con nuevos eventos de referencia en el presente nacional, con nuevos personajes, lugares y sucesos. Teníamos una necesidad de hablar de la selva humana, de su psiquis, de lo que estaba pasando con los incendios en el Amazonas; de las mujeres y las etnias que habían sido violentadas, del abandono político, de la indiferencia humana y la esclavitud mediática en que nos encontrábamos. 

 

Con este propósito, un primer grupo se encargó de la convocatoria para invitar a participar a todos los directores de animación. Posteriormente y luego de su aceptación, enviamos a cada artista un fragmento seleccionado de “La Vorágine” a manera de inspiración para adelantar el primer fotograma o cuadro5. Cada quien podía basarse en todo el texto enviado, en un fragmento, en una idea o bien ahondar en el libro completo para crear su fotograma en blanco y negro. 

 

Una vez recibidos los 31 fotogramas creados por cada uno de los artistas, otro grupo se encargó de seleccionar y generar una línea narrativa. Luego enviamos a cada uno el fotograma clave6 que había realizado otro participante en la obra, para dar inicio al intercalado7 (inbetweening). Así sucesivamente hasta completar todas las animaciones. Por último, compilamos las 31 secuencias en un montaje digital. Paralelamente se adelantaron la composición de la música, el foley8, el diseño de sonido y los créditos finales de la pieza gracias a la gestión y apoyo de la Pontificia Universidad Javeriana. En este proceso, duramos un año completo: desde el 2019 hasta que llegó la pandemia en el 2020. 

 

Debo resaltar que muchas tareas se llevaron a cabo remotamente incluso antes del confinamiento obligatorio que trajo la pandemia. Algunas personas del equipo estaban fuera de Colombia y otras dentro del país pero en diferentes ciudades. La primera vez que vimos Vorágine 31 en una sala de cine fue en su estreno en Bogoshorts, el festival de cortos de Bogotá, en el 2019. Cuando volví a verla a finales del 2020, me horroricé al entender que había sido una pieza premonitoria: finalmente, la humanidad no podría escapar de su propia naturaleza y el COVID-19 estaría muy lejos de desaparecer de la Tierra. 

 

Cuando terminamos la postproducción en 2019, decidimos realizar todas las gestiones pertinentes para poder lograr el reconocimiento como obra nacional ante el Ministerio de Cultura, trámite obligatorio para poder conseguir aportes económicos y así apoyar la labor de los artistas de animación en Colombia que hacen parte de la asociación. Sin embargo, nos encontramos ante muchas limitaciones, en especial porque nuestra obra no se parecía a nada de lo que antes se hubiera hecho en el país: no contábamos con los roles de oficio y créditos estipulados dentro de la Ley de Cine 814 para obras de animación y, técnicamente hablando, la manera en que la habíamos realizado, no se alineaba con la tradicional organización de roles dentro de lo preestablecido de la ley en Colombia. 

 

Solamente el acuerdo de cesión de derechos inicial firmado por los artistas del corto fue una tarea de gestión importante y demandante: redactar los documentos, asesorarse, conseguir el acuerdo y consentimiento de todos los involucrados; luego lograr las firmas reales desde países diferentes, argumentar, escribir cartas, agendar reuniones, autenticar, conciliar, reunir la documentación pertinente, una y otra vez, esto durante más de dos años, por no hablar de las dificultades en el uso de las herramientas tecnológicas agregadas al trámite.

 

Hoy, cuando casi se cumplen 4 años desde el comienzo de nuestra vorágine artística, seguimos en la tarea de poder lograr la nacionalización de la obra ante el Ministerio de Cultura. No ha sido suficiente pagar abogados, ni la invaluable asesoría de expertos en derechos de autor y personas calificadas en la materia para justificar la veracidad y autenticidad de nuestra materialización artística en lo que concierne a este cortometraje animado colectivo.

 

La dignidad del artista

El reconocimiento que brinda una sociedad a sus creadores, dignifica, legitima y da soporte, motiva a los artistas a seguir produciendo, facilita vías de financiación que permiten el sostenimiento de gestores culturales y lo más importante: empodera a nuevos talentos para reconocerse a sí mismos como actores participantes de una sociedad, dignos de expresarse y a vivir en un país que les escucha en lugar de excluirles y ponerles trabas para autenticar su derecho a la expresión libre de sus ideas. El reconocimiento público da voz y ánimos para seguir relatando las historias que traen respuestas a incertidumbres, en especial las relacionadas con nuestro futuro en el país.

 

Para aquellos que sólo ven posible la realización artística desde la óptica de la producción Hollywoodense, es necesario darse una vuelta por el mundo de la animación independiente y experimental. Deconstruir y reconstruir. Reinventar las reglas de juego, incluso desde quienes participan en ellas, las mecánicas, las dinámicas y las maneras de hacer nuestros oficios. Para esto no existen límites en la animación, ni siquiera excusas por no saber dibujar. 

 

Es difícil que las colectividades que se manifiestan a través de la narrativa audiovisual puedan reconocerse dentro de un sistema que ha sido heredado y diseñado sin tener en cuenta su participación y su punto de vista. Tenemos la responsabilidad como sociedad de hacer espacio y entender otras formas de ver y hacer nuestros oficios. Tan meritorio es el artista que obtiene un incentivo para desarrollar una idea propia, como la colectividad que ha logrado encontrarse en sus diferencias y plasmar en una obra artística audiovisual, una causa que les concierne. 

Brindar el reconocimiento a estas acciones, es apoyar a toda una comunidad que se legitima a través de su actividad artística. Durante todo este tiempo, he descubierto lo que Audre Lorde9 escribía cuando afirmaba que “las herramientas del amo nunca desmantelarán la casa del amo”. Vorágine 31, me permitió hacer una radiografía de lo que significa realizar una pieza animada en territorio colombiano, confirmar que es complejo para muchas personas pilares de nuestra cotidianidad ponerse en el lugar del otro y ver el mundo e interpretarlo desde otra óptica. Supongo que me falta mucho por aprender -¿o desaprender?-, en especial acerca de mi propia narrativa como realizadora latinoamericana.

Agradecimientos en la revisión final de éste artículo:

Zulay Riascos

Iska Lozano

Diego Saldarriaga

Claudia Bautista

Diana Santana

Ana Arce

Diego Felipe Ríos

Maria Quiroga

Asifa Colombia

1. Cadáver Exquisito, práctica del juego de “las consecuencias”, legado surrealista inventado a los inicios de 1920 en Europa donde cada artista debía dibujar o escribir en una hoja blanca, doblar y luego pasar al artista que se encontrara al lado para continuar el escrito, y así hasta que todos hubieran participado de manera espontánea y sin ver lo que realizó el anterior. De esta manera, y sobre un extracto del texto de la obra La Vorágine, los artistas dibujaron un cuadro, interpretando una idea del extracto y entregándola al siguiente artista para iniciar la interpretación subsecuente. Ver:https://www.vice.com/es/article/ypqn7b/cadaver-exquisito-el-juego-de-los-surrealistas-para-crear-de-forma-colectiva

2. Asifa –Association Internationale du Film D’Animation–, es una Asociación fundada en 1957 en la ciudad de Annecy, Francia y adoptada en 1960 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura -Unesco- (siendo una de las entidades que conforman hoy su Consejo Fílmico) como un miembro dedicado a la promoción y diseminación de la animación, en calidad de canal artístico y de comunicación. Hoy Asifa es una organización mundial dedicada al arte de la animación, que a lo largo de cincuenta años ha crecido exponencialmente, alcanzando la inclusión de más de 5.000 miembros en 55 países. Por medio de los capítulos nacionales mantienen el más inmediato y directo contacto con los miembros de ASIFA Internacional. Contacto: www.asifa.net. El capítulo colombiano de ASIFA es una entidad sin ánimo de lucro que tiene entre sus objetivos desarrollar actividades de fomento, desarrollo y promoción de la función social, académica y cultural en relación con el medio de la animación, promoviendo el intercambio de ideas y de recursos a nivel nacional e internacional entre los animadores, las industrias culturales y creativas, y la comunidad. Igualmente, entre sus actividades se encuentra la del desarrollo y producción de piezas audiovisuales en técnicas de animación que se conviertan en recursos clave en la construcción de dinámicas educativas, culturales, sociales y de entretenimiento con responsabilidad social. Ver: https://www.facebook.com/AsifaCol/

3. BOGOSHORTS es una plataforma para potenciar el desarrollo de nuevos talentos audiovisuales y en medio de ese objetivo concentra sus acciones en expandir y fortalecer la producción, consumo y fortalecimiento de los formatos cortos en todas sus vertientes.Ver: https://festival.bogoshorts.com/

4. Para efectos del presente artículo, todas las menciones que hago en masculino incluyen y refieren también a las mujeres involucradas en la realización de la obra y que participaron en los eventos relacionados.4. 

5. Un fotograma o cuadro (frame en inglés) es la mínima unidad de tiempo en una secuencia cinematográfica. Es decir, un fotograma, cuadro o frame es uno de las cientos o miles de imágenes que conforman una animación, una película o un cortometraje.

6. Fotograma clave o cuadro clave o keyframe en inglés, es el fotograma o cuadro que define el inicio y el final de cualquier secuencia en movimiento. Marca la posición inicial de un “dibujo A” que hace transición a un “punto B” en la línea de tiempo. Así, los cuadros intermedios generados entre fotogramas clave cuando son pasados a cierta velocidad logran el efecto de movimiento.

7. El intercalado o inbetweening en inglés, es el proceso de animación mediante el cual se generan los cuadros intermedios entre los fotogramas claves de una animación para lograr la secuencia animada que dará paso al efecto de movimiento.

8. Llamado indistintamente sonido foley o efecto de sala, consiste en la recreación de sonidos en el cine. Este doblaje del sonido puede ser por diferentes motivos. O bien que no se haya recogido bien el sonido en el rodaje por dificultades técnicas. O bien por motivos estéticos, dramáticos o narrativos. Tomado de: https://aprendercine.com/sonido-foley-artist-efectos-sala/#:~:text=El%20sonido%20foley%2C%20tambi%C3%A9n%20llamado,lo%20que%20vemos%20en%20pantalla.

 

9. Audre Geraldine Lorde (18 de febrero de 1934 – 17 de noviembre de 1992) fue una escritora afroamericana, feminista y activista por los derechos civiles y de la comunidad LGBTI+ nacida en Estados Unidos. Es conocida porque como poeta, no sólo enfrentó al racismo, machismo y la opresión heteronormativa, sino que también fue crítica con el feminismo blanco. Más en: https://historia-biografia.com/audre-lorde/.  Su ensayo más conocido “The Master’s Tools Will Not Dismantle the Master’s House” (‘Las herramientas del maestro no desmantelarán la casa del maestro’) (1979) supuso una reivindicación a las mujeres negras y lesbianas en la segunda ola del Feminismo, que estaba siendo liderada por mujeres blancas de clase media como Gloria Steinem y Betty Friedan. La propia Lorde subrayó a lo largo de su discurso en la Universidad de Nueva York que estaba allí como “feminista lesbiana y negra”, en el minúsculo espacio que se había dejado, precisamente, para las mujeres feministas, homosexuales y racializadas. Ver en: https://afrofeminas.com/2022/02/17/audre-lorde/.